DEFORMIDAD CRANEAL POSICIONAL

PLAGIOCEFALIA / BRAQUICEFALIA

9

¿Qué es?

La plagiocefalia postural o posicional se define por la presencia de un aplanamiento de la parte posterior craneal unilateral, producido como consecuencia de la aplicación constante de fuerzas de presión (peso de la cabeza) sobre la parte posterior del cráneo.

Desde el año 2000, debido a las recomendaciones de la Sociedad Española de Pediatría, los neonatos deben dormir boca arriba para prevenir la muerte súbita del lactante. Los factores causales del aplanamiento posicional son:

  • Prenatales (intraútero): feto de gran tamaño, embarazo múltiple, poco líquido amniótico, úteros pequeños…
  • Postnatales (primeras 4-6 semanas de vida): son los más frecuentes
    • Apoyo constante en la cuna de la parte occipital de un solo lado (plagiocefalia). Suele estar asociado a tortícolis por trauma obstétrico del músculo esternocleidomastoideo, por tracción o lesión congénita muscular (es muy importante tratarlo precozmente).
    • El aplanamiento occipital bilateral (braquicefalia) es frecuente en niños encamados en decúbito supino durante muchas horas, especialmente en prematuros, niños enfermos hospitalizados o niños poco cuidados.
9

¿Cómo se diagnostica?

  • Exploración física: visualizando el cráneo desde la parte más superior, se observa el aplanamiento occipital de un solo lado y el pabellón auricular del mismo lado, más adelantado y separado, que el pabellón contralateral. Suele asociar asimetría facial (protrusión de la región frontal ipsilateral al aplanamiento occipital). En un niño normal, desde esta perspectiva, se dibuja en el cráneo un rectángulo; en el niño con plagiocefalia posicional, un paralelogramo. Además de debe explorar la posición y el movimiento cervical, y determinar si hay algún grado de tortícolis.
  • Estudio antropométrico de la cabeza: se emplea una cinta métrica y un calibrador craneal o cefalómetro. Determinan el grado de plagiocefalia o braquicefalia (leve, moderada o severa) y objetivan su evolución.
  • Pruebas de imagen: si existen dudas en el diagnóstico y en los casos potencialmente quirúrgicos, puede ser de utilidad realizar un TAC craneal con reconstrucción 3D (descartar cierres de sutura craneal).
    9

    ¿Cómo se trata?

    • Es fundamental prevenir la aparición del aplanamiento. Para ello debemos intentar alternar la posición de apoyo de la cabeza las primeras 4-6 semanas de vida.
    • Si existe dificultad para girar el cuello hacia algún lado (tortícolis), se debe colocar al niño en la cuna en posición lateral del lado contrario al que tiende a apoyar la cabeza. Es útil inclinar el colchón de la cuna para que la cabeza gire hacia el lado no aplanado. Los padres pueden realizar al niño ejercicios de estiramientos laterales y giros contralaterales del cuello. Si todo esto no es suficiente, se debe consultar con un fisioterapeuta infantil.
    • Tratamiento ortésico (ortesis craneal o casco): se debe valorar su uso si las medidas conservadoras mencionadas previamente no son efectivas. La evaluación clínica por parte del especialista se debe realizada a partir de los 4-5 meses de edad. En general la edad óptima para iniciar el tratamiento con casco es entre los 5-7 meses. Si la plagiocefalia o braquicefalia es moderada o grave, se indicará su uso con más precocidad. El casco se utiliza durante 23 horas al día, esperando la corrección final en 3-4 meses aproximadamente.
    9

    ¿Qué repercusiones clínicas tiene?

    • La deformidad craneal posicional, plagiocefalia o braquicefalia, condicionan consecuencias estéticas exclusivamente. Hasta la fecha no hay ninguna evidencia científica que demuestre una asociación causal con problemas de audición, visión ni alteración mandibular.
       

    • Por otro lado, algunos pacientes pueden presentar cierto grado de alteración en el desarrollo psicomotor, independientemente del tratamiento que realicemos. Se trata de pacientes que en los primeros meses de vida presentan importante hipotonía y que secundariamente a esto desarrollan la deformidad craneal. Por eso es importante identificarlos precozmente para que realicen técnicas de estimulación temprana.
    9

    ¿Quién debe evaluar a este tipo de pacientes?

    • El diagnóstico y el manejo lo debe realizar un especialista en patología craneal infantil. Aunque la deformidad craneal posicional tiene consecuencias principalmente estéticas, en ocasiones diferenciarla de un cierre de sutura craneal no es sencillo. La demora en el diagnóstico de un cierre de sutura craneal, y por tanto la intervención quirúrgica necesaria para tratar esta patología, puede tener consecuencias importantes en el desarrollo cerebral del niño. Además, si el especialista que valora al paciente no tiene suficiente experiencia clínica, puede solicitar pruebas que radian al paciente para estar seguro del diagnóstico, como es el TAC craneal.
    •  

    • Por tanto, es el neurocirujano pediátrico el especialista más adecuado para valorar a estos niños, ya que tiene experiencia clínica en manejar pacientes con deformidades posicionales y a pacientes quirúrgicos con deformidades craneales secundarias a cierre de suturas.